Queridos Reyes Magos

| 02 enero 2010
Este año dudo, jugueteando con el boli, antes de ponerme con estas líneas. Realmente... no se como tengo valor y ánimo para escribiros. Ya somos mayores, y aun así, quiero creer en vosotros. Al menos a partir de este año. No voy a guardaros rencor por los años pasados, que conste.

A pesar de que creo que he hecho cosas buenas, también creo que he hecho cosas mal,  algunas muy mal incluso, durante el año que dejamos atrás hace un día.

El justificar estos actos llega tarde ya, además, ¿qué más da ya, una vez hechos? pero, al igual que ya somos mayores, ya son unos años conociéndonos, y sabéis que no suelo comportarme así.

No soy yo quien debe poner en la balanza si merezco lo que pido, pero soy honesto, no me escondo, y estas diligencias previas es lo que intentan resumir. No esta todo, lo sabe cualquiera...pero como muestra representativa de este año, creo que es suficiente, y es veraz.

He provocado risas y diversión. A veces tonta, a veces inteligente, pero siempre sincera.
He sido imán para otros ojos.
He dejado que la gente se asome a mi. Incluso a veces les ha gustado lo que han visto.
He compartido mi copa con amigos, hablando de todo sin que importe el tiempo. Aburriendo incluso, y sin que eso importe tampoco.
He conseguido que haya personas que vuelvan a creer en si mismas.
He humedecido labios con los míos, perdida la noción del tiempo mientras la Luna recorría el cielo.
He tendido mi mano a otros, sin condiciones ni preguntas.
He amado como no pensé que era posible.
He hecho feliz a gente. Y estoy feliz por ello.

He provocado malestar y desconfianza, situaciones que nunca debieron ocurrir.
He antepuesto mi miedo, mis sentimientos... sin tener en cuenta opiniones ni razones.
He alejado de mi, inconscientemente, a gente muy cercana, sin que lo merezcan.
He hecho daño en el camino, y también a mi mismo.
He desperdiciado ocasiones de disfrutar de una charla agradable.
He hecho caso omiso de manos tendidas.
He querido estar solo aun estando rodeado de gente.
Peor aun,
He podido defraudar y hacer daño al tesoro mas preciado que una persona tiene: sus amigos.
He fallado a gente. Y estoy triste por ello.

Con todo en la mesa, y sin mas parafernalia, os pediría solo una cosa:

Por causa de mis pasos, errores y traspies pende de un hilo lo mas importante que comparto con una persona que significa mucho para mi. Poco a poco, generando un vacío que ha ido creciendo, y que no veo forma de llenar salvo con lo que nunca debió tambalearse. La amistad. Y con ella su trato. 
Su risa. 
Su cercanía. 
Su calor.

Solo os pido q este año pueda volver a llamar a esta persona amiga, como antes. 
Como siempre. 
Sin condiciones.

Un niño ya mayor, que quiere mirar para delante.




4 comentarios:

Juancho dijo...

Hora de comenzar el año, según cuentan.

No es lo que los sueños puedan hacer por nosotros, si no lo que nosotros podemos hacer por nuestros sueños. :D

BlackMiG dijo...

Los sueños, sueños son.

Es mucho más entretenida y profunda la vida, y es por eso por lo que merece hacer todo lo que podamos, Juancho.

Siempre a tus 6, BlackMiG

manu dijo...

vaya, bonita carta. Espero que los reyes cumplieran su parte... ya nos contarás.

BlackMiG dijo...

Gracias Manu, aun quedan 347 días, pero os contaré, descuida.

Si te ha gustado, asómate de vez en cuando, siempre habrá una historia por aquí.

Un saludo,